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Juguetes sensoriales para TEA y TDAH

Mi historia con los clickers (y por qué también ayudan a mi hija)


Tengo TEA y TDAH, y tengo una hija con TEA. Por eso, cuando hablo de juguetes sensoriales, no lo hago solamente desde la teoría, sino desde algo que vivimos todos los días en casa.


Durante años, sin saber muy bien por qué, necesitaba tener las manos ocupadas todo el tiempo. En reuniones, en la oficina, estudiando, viajando en colectivo. Mi “solución” durante mucho tiempo fue una birome retráctil: clic, clic, clic, todo el día. Me ayudaba muchísimo a concentrarme y a bajar la ansiedad, pero tenía un problema importante: el ruido resultaba molesto para las personas que estaban a mi alrededor. Recibí miradas incómodas en reuniones, compañeros de trabajo que me pedían que parara y hasta tuve algún que otro conflicto por algo tan simple como ese sonido repetitivo.


¿CÓMO LLEGUÉ A LOS CLICKERS?


Cuando descubrí los clickers sensoriales, una de las primeras cosas que noté fue el sonido. Es mucho más ameno que el de una birome, porque se parece bastante al clic de las teclas de un teclado de computadora. Es un sonido más “aceptado” socialmente —todos estamos acostumbrados a escuchar a alguien tipeando— así que dejó de ser un problema para las personas de alrededor, y yo seguía teniendo esa herramienta que tanto necesitaba para regularme.


Fue un cambio enorme. Podía seguir ocupando las manos y repitiendo un movimiento que me resultaba agradable, sin tener que recurrir a la birome de siempre. Simple, pero para mí fue un antes y un después.


Y DESPUÉS LLEGÓ MI HIJA

Cuando mi hija fue diagnosticada con TEA, empezamos a probar distintas herramientas de regulación sensorial recomendadas por su terapeuta ocupacional.


Entre las opciones que probamos estuvieron los clickers, que fueron de los que mejor funcionaron. La ayudan en momentos de sobrecarga, cuando hay mucho ruido o mucho estímulo alrededor, y también le ofrecen una actividad concreta para las manos cuando necesita concentrarse o esperar tranquila.


Verla usar el mismo tipo de herramienta que a mí me cambió tantas cosas fue muy movilizante. También fue lo que terminó de convencerme de armar esta tienda: quería que otras familias y otros adultos con TEA o TDAH pudieran acceder fácilmente a algo que a nosotros nos ayudó tanto.


¿POR QUÉ FUNCIONAN LOS CLICKERS?

Desde mi experiencia y a partir de lo que fuimos aprendiendo junto con profesionales, creo que los clickers pueden resultar útiles por varias razones:


ㆍREPETICIÓN PREDECIBLE: cada clic es igual al anterior. Esa previsibilidad da una sensación de control que ayuda mucho cuando todo lo demás se siente abrumador.


ㆍFEEDBACK INMEDIATO: el sonido y la sensación táctil responden al instante, lo que ayuda a mantener el foco en el objeto en vez de en lo que está generando estrés.


ㆍBAJO COSTO COGNITIVO: no hay que pensar ni decidir nada. Las manos se ocupan solas, y la cabeza queda libre para escuchar una clase, estudiar o simplemente respirar.


ㆍDISCRECIÓN: a diferencia de la birome retráctil (con la que empecé todo esto), el sonido del clicker no genera rechazo en el entorno. Se puede usar en el aula, en una reunión, o en la mesa sin que nadie se moleste.


FIDGETS CON OTRAS TEXTURAS: NO TODOS NECESITAMOS LO MISMO

Con mi hija aprendimos que no todos nos regulamos igual. Mientras que a mí el sonido y el mecanismo de clic me ayudan muchísimo, hay días en que ella prefiere algo con textura distinta: superficies con relieve, materiales más suaves u objetos para apretar. Por eso, además de los clickers, también vas a encontrar en la tienda otras variantes con diferentes texturas y formas de interacción pensadas para quienes se regulan mejor con estímulos táctiles que sonoros.


Nuestra recomendación, con la experiencia de haber probado bastante en casa, es que no hay un juguete sensorial “mejor” en términos absolutos. Cada persona tiene preferencias diferentes, y muchas veces la clave está en probar distintas opciones hasta encontrar aquella con la que se sienta más cómoda.


¿PARA QUIÉN SON ESTOS JUGUETES?


Aunque muchas veces los juguetes sensoriales se asocian principalmente con niños y adolescentes, también pueden ser utilizados por adultos.


Pueden resultar interesantes para:


ㆍ Niños y niñas con TEA o TDAH, como herramienta de regulación sensorial y emocional.


ㆍ Adultos con TEA, TDAH o simplemente con necesidad de canalizar ansiedad o mantener la concentración.


ㆍ Docentes, terapeutas y familias que buscan alternativas discretas para el aula o la terapia.


ㆍ Cualquier persona que busque una forma simple de bajar el estrés del día a día.


NUESTROS CLICKERS

Cada modelo que vas a encontrar en la tienda fue elegido pensando en que fuera resistente, cómodo y fácil de llevar a todos lados, además de tener un sonido lo suficientemente ameno como para no incomodar a nadie (a diferencia de mi vieja birome retráctil).


Si estás buscando algo para vos, para tu hijo o hija, para acompañar en el aula o en terapia, o simplemente querés probar una nueva opción dentro del mundo de los fidgets, te invitamos a conocer nuestra colección.


﹙NUESTROS JUGUETES SENSORIALES﹚


Este contenido está basado en nuestra experiencia personal y tiene fines informativos; no reemplaza el acompañamiento de un profesional de la salud. Si tenés dudas sobre las necesidades sensoriales específicas de tu hijo, hija o las tuyas propias, te recomendamos consultar con un terapeuta ocupacional u otro profesional especializado.


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